Si somos víctimas de un accidente de circulación, independientemente de la gravedad del mismo, un buen asesoramiento inicial por parte del abogado especialista en la materia nos evitará dolores de cabeza y garantizará que nuestros derechos no se vean vulnerados.
Cómo actuar ante un accidente de tráfico
Sin perjuicio de posible acuerdo entre ambos conductores, es importante seguir los siguientes pasos:
- No mover el/los vehículos (aunque entorpezcan la vía).
- Tomar nota de la matrícula contraria, datos del conductor y posibles testigos. En caso de patinetes o bicicletas resulta esencial hacernos con los datos del conductor (DNI, dirección) dado que, al contrario que los vehículos, no existe una matrícula que nos permita ir a un registro público y conocer al titular del mismo.
- En Barcelona, llamar a la Guardia Urbana a través del 092 quien, de ser necesario, avisará a una unidad móvil para nuestra asistencia médica y, recabará datos (personas implicadas, daños en el vehículo, lesiones ocasionadas, circunstancias de la vía, etc.) a fin de emitir un atestado donde se determinará la causa y responsabilidad del accidente.
- Informar a nuestra compañía de seguros como máximo en un plazo de 7 días, lo que nos asegurará la cobertura de nuestra póliza en los límites acordados.
- Peritar los daños del vehículo.
- En su caso, guardar todas las facturas en relación a medicamentos, gastos ortopédicos, fisioterapeutas, transporte, etc…que se ocasionen a razón del accidente y en proporción a las lesiones que presentemos.
Una vez cuantificados los daños, de forma obligatoria debernos dirigir reclamación extrajudicial a la compañía contraria, quien, en el plazo de 3 meses, deberá comunicar oferta indemnizatoria o rehuse del siniestro.
Demandar judicialmente si no hay acuerdo con la aseguradora
En caso de desacuerdo en relación a la responsabilidad en el accidente y/o la cuantía de los daño, deberemos presentar demanda judicial en reclamación de daños y perjuicios (personas y/o bienes) a fin de ser indemnizados.
Los honorarios del abogado que elijamos para llevar nuestro asunto quedan cubiertos por nuestra compañía de seguros, debiendo informarnos sobre los límites para dicha cobertura.